HISTORIA
HISTORIA DE LA CASA HOGAR
INMACULADA CONCEPCIÓN
Se funda la Casa Hogar Inmaculada Concepción el 25 de julio de este año en San Luis Potosí a petición del Pbro. Juan Montalvo durante el arzobispado de Arturo Antonio Szymanski y bajo el mandato de la presidenta de la Federación Mexicana, la Madre Francisca Teresa Jiménez Márquez.
Ubicada en la calle Plan de San Luis # 425 en el Barrio de Santiago Apóstol, llegaron a este refugio las religiosas de Ntra. Sra. De La Caridad del Refugio, Ma. De Jesús Velasco Martínez, Ma. De Jesús Lozano Escoto, Clara Grijalva, y Leticia Armas. Durante un lapso de 10 años, nuevas hermanas llegaron al convento.
En agosto del año 2000 inicia la construcción para la nueva sede de nuestro convento, con domicilio en la Tercera Privada Bahía Blanca 315-A en el Fracc. Las Palmas, siendo terminado en marzo del 2001.
MISIÓN
Ayudar en el desarrollo integral de las niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad social, económica y educativa para enfrentar problemáticas con madurez y responsabilidad, así como para lograr su plena inclusión en una sociedad más justa, solidaria y respetuosa.
VISIÓN
Promover el desarrollo de un espacio que atienda la vulneración en niñas y adolescentes como una problemática que necesita requerimientos sociales y comunitarios para crear una noción de pertenencia y ciudadanía.
HECHO CON MUCHO AMOR
HECHO CON MUCHO AMOR
NUESTROS VALORES
Amor
Responsabilidad
Tolerancia
Respeto
Honestidad
Generosidad
NUESTROS VALORES
Amor
Responsabilidad
Tolerancia
Respeto
Honestidad
Generosidad
NUESTRA MOTIVACIÓN
Es ayudar a las familias que viven en situación de vulnerabilidad para que
sigan adelante y asegurar que sus integrantes menores de edad cuenten
con la calidad de vida que necesitan.
Ese es nuestro propósito como apostolado.
NUESTRA MOTIVACIÓN
Es ayudar a las familias que viven en situación de vulnerabilidad para que
sigan adelante y asegurar que sus integrantes menores de edad cuenten
con la calidad de vida que necesitan.
Es ayudar a las familias que viven en situación de vulnerabilidad para que sigan adelante y asegurar que sus integrantes menores de edad cuenten con la calidad de vida que necesitan.
Ese es nuestro propósito como apostolado.